El Consejo de Ministros ha aprobado el Proyecto de ley de prácticas no laborales, conocido como “Estatuto del Becario”, con el objetivo de reforzar la regulación de las prácticas formativas en empresas.
No obstante, conviene tener en cuenta que se trata de un proyecto en fase parlamentaria, por lo que su aprobación definitiva y publicación en el BOE no está garantizada en el contexto actual.
Delimitación entre formación y relación laboral
Uno de los ejes principales de la norma es la clarificación de la frontera entre prácticas y relación laboral.
En este sentido, se establece que:
- Las prácticas deberán estar vinculadas a estudios oficiales (universitarios, Formación Profesional o sistemas públicos de empleo)
- En caso contrario, se presumirá la existencia de una relación laboral ordinaria
Asimismo, también se considerará relación laboral cuando:
- La persona en prácticas sustituya funciones propias de un trabajador
- No exista una conexión real entre la actividad desarrollada y el itinerario formativo
Obligaciones para las empresas
Las empresas deberán formalizar un acuerdo o convenio con el centro formativo, que deberá incluir:
- Duración máxima de las prácticas
- Plan formativo individualizado
- Designación de una persona tutora en la empresa, coordinada con el centro educativo
Además, se introducen límites relevantes:
- Máximo de 5 personas en prácticas por tutor (3 en empresas de menos de 30 trabajadores)
- Las personas en prácticas no podrán superar el 20% de la plantilla
- Posibilidad de contar con hasta 2 personas en prácticas, independientemente del tamaño de la empresa
Derechos de las personas en prácticas
El proyecto refuerza la protección de los becarios, reconociendo expresamente:
- Compensación de gastos (transporte, materiales, etc.)
- Acceso a los servicios de la empresa en igualdad con los trabajadores
- Respeto a descansos, festivos y vacaciones
- Protección en materia de seguridad, salud y acoso
Se prohíbe, además, cualquier fórmula que implique pagar por acceder a prácticas.
Régimen sancionador reforzado y régimen transitorio
Uno de los aspectos más relevantes es el endurecimiento del control administrativo.
- Las infracciones muy graves podrán alcanzar hasta 225.018 euros
- Se refuerza la actuación de la Inspección de Trabajo
- Se busca evitar el uso fraudulento de becarios como mano de obra ordinaria
El proyecto contempla un periodo de adaptación: las prácticas vigentes podrán mantenerse, en determinados casos, hasta el 31 de julio de 2026
Conclusión
El futuro “Estatuto del Becario” pretende introducir una regulación más estricta y garantista, reforzando la seguridad jurídica tanto para empresas como para personas en formación.
En caso de aprobarse, supondrá un cambio relevante en la gestión de prácticas, obligando a las empresas a revisar sus programas formativos y evitar cualquier posible calificación como relación laboral encubierta.