A comienzos de 2026, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) todavía no cuenta con una nueva cuantía aprobada. En estos casos, lo habitual es que se mantenga vigente el SMI del año anterior hasta que se publique el Real Decreto que fije la cifra para el ejercicio en curso.
Aplicación temporal del SMI 2025
Mientras no se apruebe el SMI específico de 2026, continúa aplicándose el SMI establecido para 2025. Según el Real Decreto 87/2025, el salario mínimo es:
- 1.184 euros al mes en 14 pagas, o
- 39,47 euros al día (en caso de salario diario).
Implicaciones para empresas y nóminas en enero de 2026
Para la confección de nóminas y la revisión de contratos al inicio de 2026, las empresas deben:
- Mantener como referencia el SMI de 2025, salvo que el convenio colectivo aplicable establezca salarios superiores.
- Comprobar que ningún salario base o salario total computable según convenio quede por debajo del mínimo legal.
- Revisar los contratos a tiempo parcial, aplicando el SMI de forma proporcional a la jornada laboral.
Efectos de la aprobación del SMI 2026
Cuando el Gobierno apruebe el SMI 2026 mediante un nuevo Real Decreto, lo habitual es que la norma tenga efectos desde el 1 de enero de 2026, aunque su publicación se produzca más tarde. En años anteriores, las subidas del SMI se aplicaron de manera retroactiva desde el inicio del ejercicio.
En caso de que el SMI 2026 se apruebe con carácter retroactivo, podría ser necesario:
- Regularizar las nóminas ya abonadas en 2026.
- Ajustar los atrasos correspondientes.
- Actualizar, si procede, las bases de cotización y los conceptos retributivos asociados.
Recomendaciones prácticas para empresas
Hasta la publicación del nuevo SMI 2026, conviene:
- Mantener como mínimo legal el SMI de 2025 (1.184 €/mes en 14 pagas).
- Revisar convenios, pluses absorbibles y estructura salarial para minimizar riesgos.
- Prepararse para posibles ajustes retroactivos en caso de que el nuevo SMI se publique con efectos desde el 1 de enero.